En un sinfín de ocasiones oigo
hablar a la gente de bebés intrauterinos. Al referirse a ellos, utilizan la
palabra “feto” y se me llevan los demonios. La cólera me invade y se me nubla
el corazón.
Entiendo que es la palabra elegida para
definir a los bebés que están aún con la ardua tarea de formarse, pero me
parece una palabra tan fea… me da la sensación de que es imposible usarla sin
un tono despectivo.
Hace un par de días, oía por la
tele a una especialista en relaciones sexuales durante el embarazo. Durante su
intervención, utilizó la palabra feto un sinfín de veces… en ningún momento
hizo referencia a los bebés como tales, ni tan solo por el hecho de que repetir
una misma palabra en un espacio cortito de tiempo (sea hablado o escrito) es
signo de pesadez y de poca fluidez verbal.
Detrás de cada bebé hay una mamá y
un papá, unos hermanos (posiblemente), unos abuelos, unos tíos, primos, amigos…
Cada nombre esconde una historia.
No conozco a ninguna mamá que
durante su embarazo llame a su bebé “feto”. No todo el mundo elige el nombre de
inmediato, claro está, de hecho suele ser motivo de debate durante meses en una
pareja gestante, pero si no hay nombre, hay mote cariñoso tipo: garbancito,
pulguita, pececillo, bolita… Y ¿por qué? Pues porqué hay vínculo. Les guste a
los médicos o no. Os dejo con una lista de nombres de todos los bebés que sé
que brillan con luz propia. La encendieron muy pronto, pero no por eso no
existen.
Cora, Paula, Óscar,
Nil, Álex, Martí, Quim, Ishan, Gerard, Pol, Aroa, Alan, Oriol, Laia, Jan, Gerard
& Guillem, Frédérick
Lleonard, Carlos, Vera, Marta, Iván, Jan, Iris, Jordina, Tànit, Uma, Jofre & Habi, Elian Alvar, Joel, Vera, Marc, Catita, Bruno, Ona & Abril, Martí, Jana, Arlet, Aina, Isaac, Frijolito, Kai & Altair,
Ariel, Albert, Naiara, Dylan, Eloy, Víctor, Zaira, Ariadna, Marta, Noa,
Paula, Eva, Joan, Vega, Aren, Enara, Flavio, Ariadna, Daniel, Blanca & Ona, Hugo, Ainhoa, Tina, Júlia, Eira, Vianca, Mariana, Rodrigo, Francis, Unai, Emilio, Berta & Roc, Lilah,
Lilith, Claudia, Erik, Luna, Luca, Álex, Alba María, Abel, Valentina, Hugo, Davide, Joan, Carla, Nicolás, Pau, Inés, Sonia, Cheyenne, Marc, Lola, Aitana, José, Naiara, Mikel, Andrea, Alberto, Fernandito, Alejandro, Oliver, Marcos, Sergi & Adrià, Bernat, Mar, Alba, Alonso, Iveth, Queralt,Emma, Liam, Óscar, Bernardita, Laura, Alejandro, Enzo, Izan, Abril, Bruno, Rodrigo, Irene, Roberto, Martina, Pilocillito, Itzia, Gala de la Luz, Marc, Paula, Felipe, Aina, Vega, Ainita, Joan, Uma, Arlet,
Jan, Leandro, Laura, Bernat, Adrián, Aitana, Flavio, Felipe, Dario, Helena
Altair, Isabella, Unai, "Estrellita", Ángel, Álex, Marc, Daniel, Mora, Nora y Vega, Juan, Marco y Julia, Isona, Meritxell, Johanna Micaela, Laura y Alejandro, Dana, Teo, Pau, Aroa, Aina, Leonardo
Gael, Jorge, Jorain, Álex, Queralt, Mario, Zaira, Gonzalo, Elías, Ayelén, Gino, Alícia, Júlia, Kira, Andrea, Maya, Aren, Abril, Joan, Fátima Scarlett, Nahuel, Milagros, Cristian
Alejandro, Sara, Hugo, Carlota, David, José y Santi, Paula, Marc, Vicki, "Burby", Brian, Máximo de Jesús, "Baby Laurita", Gonzalo, Joel, Jan, Julen, Enzo
Mathias, "Lucero", Oriol, Ximena Elizabeth, Victoria Abril, Daniel, Eloy, Maia, Miguel Ángel, Evan Luis, Gabriel, Mateo Antonio, Valeria Abigail, Athenea, Luis
Antonio, Jan, Giovanni
Paolo, Ana Victoria, "Peke", Luna, Naia, Samuel Daniel, Jaidnys Amari, Carlos Francisco, Angel Noel, Marina, Diego, Janiel, Dayalis, Janeris, Luna, Melliz, Jessica, Steven Jomar, Noa, Jaime, Adriana, Nora, Julian
Emir, Fiorella, Natalia Andrea, Joel, Marta, Natalia, Mario, Julia, Joaquin y Victor, Helena, Joaquin, Mikaela, Diego José, Valeria, Sara, Valentina, Yoniel Zahir, Nabil, Isaac, Bryan, Jose y Santi, "Mellizos", Rodolfo, Lucas Tadeo, Claudia, Iker, Elías y Tadeo, Guillermo, Carlota, Eloi, Eva,
Júlia, Aina, Julia, Stephen Angel, Elián,
Jorge Roberto, Nil, Claudia,
Sandra,
"Estrellita", Joaquin, Juan, Martín, María, Beatriz, Lucas, Noa Hanna...
Detrás de cada nombre, hay una
historia. Una vida no vivida. Una ilusión
rota. Una muerte prematura. Unos papás desolados. Un proyecto con un fin
impuesto. Un bebé que solo fue bebé y no le dio tiempo a ser nada más a ojos de
los ignorantes, pero que fue todo lo grande que se puede ser en el corazón de
unos papás.
(Quizá publico
este post en un mal momento. Sé que los aires están revueltos con la reforma de
la ley del aborto. Pero mi reivindicación no tiene nada que ver con política ni
con la iglesia. Cada cual que haga lo que sienta. Creo que una mujer se
convierte en mamá cuando se siente como tal. Y un hijo es hijo si los papás
así lo sienten, independientemente de que éste solo conozca la vida uterina.
Los bebés a
los que nombro ya no viven, pero vivieron y son y serán siempre muy hijos de sus
padres. Y sus padres, muy padres de sus hijos. )
.jpg)