miércoles, 15 de octubre de 2014
domingo, 5 de octubre de 2014
Voz, luz y color
Ayer
fue un día muy especial. Hace 4 años que lo es, y seguimos sumando.
En
las Diadas de Petits amb Llum, siempre hay emociones nuevas, más antiguas y más
frescas. Más personas, más globos, más bebés.
Es
como si nuestros niños se hubieran remangado las alas y hubieran estado
haciendo limpieza general de nubes. Cielo raso y limpito para que empiece la
fiesta de los globos.
Me
impresionó, una vez más, la cantidad de bebés que vuelan. La cantidad de vacío
que dejan. La cantidad de amor que despiertan.
Lágrimas,
abrazos y un aplauso que rompe el silencio de tanto globo volador.
Me
los imagino a todos juntos, a semejanza de sus papás, esperando con anhelo
cazar ese globo preparado para ellos, y esa estrella con las palabras que les
quedaron por decir a los que más los quieren.
Me gusta imaginar que siguen vivos, de otra
manera, en un mundo paralelo al nuestro. Y que juegan, ríen y son felices. Que
nos mandan fuerzas si flaqueamos, nos miman y protegen.
Puede
parecer algo fantástico e irreal, pero no me convence la idea de que la muerte
te mata y ya está. Creo que somos algo más y en algún momento nos
reencontraremos.
Sea como sea, una vez más,
ayer, fue el día de nuestros petits. Por y para ellos. En el que les dimos voz,
luz y color para que se oiga su brillo para siempre.
viernes, 12 de septiembre de 2014
No más cumples en silencio
Hace tiempo que, siempre que puedo y me
entero, me gusta felicitar a los bebés de las nubes cuando llega su cumpleaños.
Tristemente suele ser un día que se vive en silencio, sobre todo conforme van
pasando los años.
Me comprometo a felicitar públicamente a tu bebé a través de FB y así entre todos los papás, haceros vivir ese día un poquito más acompañados ¿Qué os parece? ¿Os animas?
A veces, las personas más cercanas nos dedican un guiño haciéndonos saber que
tampoco se olvidan y se agradece mucho.
Cuando felicito
públicamente a los amiguitos de mi Cora, siempre os sumáis a las felicitaciones
y es emocionante ver cuánto amor despiertan nuestros chiquitines.
Es por eso que hoy os traigo una propuesta que hace tiempo que me ronda por la cabeza, y os invito a participar si os apetece.
Solo tenéis que enviarme un privado por Facebook o un meil a duelocondoula@gmail.com, diciéndome el nombre de vuestro peque y su día especial.
Es por eso que hoy os traigo una propuesta que hace tiempo que me ronda por la cabeza, y os invito a participar si os apetece.
Solo tenéis que enviarme un privado por Facebook o un meil a duelocondoula@gmail.com, diciéndome el nombre de vuestro peque y su día especial.
Me comprometo a felicitar públicamente a tu bebé a través de FB y así entre todos los papás, haceros vivir ese día un poquito más acompañados ¿Qué os parece? ¿Os animas?
- NO MÁS CUMPLES EN SILENCIO -
jueves, 11 de septiembre de 2014
Cuando no te pasa a ti.
Recuerdo, hace más de 5 años, una amiga cercana se quedó
embarazada.
La primera del grupo. ¡Qué emoción! Su bebé era chiquitín.
Ella aseguraba que le latía el corazón, yo casi ni me lo creía.
algo tan pequeño tenía corazón. Pero si era un feto...
Antes de poder creérmelo, ese ser al que yo llamaba feto, voló
hacia las estrellas dejando a su mamá triste y vacía.
"Pues ya tendrá otro" pensé yo. "Total,
estaba embarazada de nada. No sé yo si eso del que ya latía se lo ha
inventado..."
¡Qué inculta, ingenua y "pocasolta" (como decimos los
catalanes) que era yo!
Mi amiga, acababa de perder a su bebé. Su querido bebé. Su primer
bebé.
Y yo, como la mayoría de las personas de su entorno, minimizamos
su dolor y desautorizamos ese duelo que ella necesitaba vivir, como mamá si
hijo.
Al tiempo volvió a quedar embarazada, y ese primer chiquitín casi
cayó en el olvido (no para ella, claro está). Y su barriga creció y su bebé
nació y nadie se atrevía a hablar de aquel bebé que pudo ser y no fue.
Cuando conocí la fatídica noticia de que Cora había muerto, ella
fue una de las primeras personas que se me pasaron por la mente.
¿Cómo podía haber sido tan cruel con mis palabras? ¿cómo podía
haber ninguneado su dolor de esa manera? ¿Cómo podía no haber entendido su
dolor?
No la entendí por que en aquel momento no sabía ni lo que era
tener un hijo, ni lo que significaba perderlo.
Tardé meses en hablar con ella y pedirle perdón.
Mis propias palabras me reconcomían por dentro y de tanto en tanto
me venía a la cabeza eso de . Me sentía fatal.
Por fin una tarde de verano la llamé, y le pedí perdón. Necesitaba
hacerlo. Sé que para ella no era quizás tan importante como para mí. Pero sentí
un alivio muy grande.
Hoy hace dos años que la vida le golpeó otra vez del mismo lado y
le hizo revivir la dura experiencia de perder a su bebé. Qué injusta la vida, qué
cabrona, qué de todo...
¿Hacía falta otra vez?
Esta vez ya no pensé todas aquellas barbaridades... Esta vez
conocía el dolor porque lo había sufrido en mí.
Qué poco duele el dolor cuando no es tuyo. Pero cómo mata cuando
te pertenece.
Esta mamá es una valiente y la admiro mucho, aunque creo que no se
lo he dicho nunca.
Tiene dos niños a los que abrazar y otros dos a los que añorar. No
es fácil vivir con el corazón dividido entre tu casa y las estrellas. Pero eso
pocos lo saben.
No conocí a esos bebés. Ni siquiera los pude acariciar a través de
la barriga de su mamá, pero para mí son muy especiales, tanto como los otros
dos a lo que sí conozco y que tantas sonrisas me arrancan con sus divertidas
locuras de nenes.
Carlos y Vera, que así se llaman aunque poca gente lo sepa, son
tan hijos suyos como Dani y Mia, que son la cara visible de su familia.
Y hoy hace dos años que Vera no está. Y aunque tenemos la
capacidad de acostumbrarnos a la ausencia, el recuerdo está presente y en su
casa la echan de menos. A Vera se la quiso, se la quiere y se la querrá
siempre. Por pequeñita que fuera. Por poquito tiempo que estuviera. Por poca
gente que supiera de ella...
Con su pie chiquitito, pisó fuerte y dejó una
huella enorme.
Gracias, Da, por permitirme aprender contigo, por hacer que
siempre me divierta a tu lado, y sobretodo por darme 4 sobris. Te quiero.
viernes, 5 de septiembre de 2014
"Bebés invisibles"
Hace unos meses, tas ir a ver la obra de teatro
Llibert, de Gemma Brió, me llegó un correo de la autora y actriz, comentándome
que había una periodista que buscaba un par de mamás que contaran la historia
sobre la pérdida de su bebé. Y que quizá me apetecía participar.
Me entusiasmé enseguida, y nos pusimos en
contacto. Esta periodista era Eva Domínguez, que está al frente de MiNuShu, y
se dedica, entre otras cosas, a hacer reportajes especiales. Uno de sus
proyectos es una serie documental on-line, llamada “Nacer es un mundo”, en la
que entrevista a diferentes personas que aportan distintas visiones en torno al
nacimiento. Esta vez, quería hacer un capítulo dedicado a la muerte de los
bebés intrauterinos.
Después de varios meils, quedamos. Me pareció
como si la conociese de toda la vida. Una persona cálida, respetuosa y muy
amable. Le hablé de mí, de mi familia, de mi Cora. Me sentí comodísima ante una
mirada dulce que trasmitía una paz… Me iba preguntando cosas, yo respondía… fue
un encuentro precioso. Me explicó en qué consistía en proyecto y si quería
participar contando mi testimonio. Acepté encantada. Para mí es un honor poder
hablar de mi hija y saber que mis palabras serán bien recibidas. A los pocos
días sé que registró la historia de Ana Pérez y su dulce Valentina.
El resultado, éste.
(Cada vez que alguien ve este vídeo, nuestros bebés invisibles cobran luz, así que si te ha gustado: comparte, comenta, difunde... gracias!!)
viernes, 30 de mayo de 2014
Un año acompañando duelos y arcoiris.
Hoy
hace justo un año que me embarqué, cora-zón en mano, haciendo realidad “Duelo
con Doula”.
365 días
repletos de entusiasmo, entrega y emociones.
La
idea de poder acompañar en procesos de duelos maternales nació con la muerte.
Se gestó durante el amor, y vivirá mientras tenga yo aliento.
Creo
profundamente el poder del amor, y siento con toda mi alma que mi camino está
empezando y dejará una estela para el que quiera venirse conmigo a surcar los
mares del dolor y las alegrías del alma.
Estoy
feliz de estar aquí. Orgullosa de mi misma y de los pasos dados. Del futuro que
presiento y del pasado que me arropa y me sustenta la base de quién soy.
Presto
mi mano a quien desee tomarla. Ofrezco mi compañía a los ojos tristes.
Subvenciono tiritas a corazones rotos. Seco lágrimas de úteros huérfanos.
Te
acompaño, si es tu deseo, por este camino de amor y lágrimas.
Gracias
a las familias que durante este año me han confiado sus más profundos sentimientos,
sus dolores más agudos, sus lágrimas más certeras. A las que han depositado el
llanto de la orfandad sobre mis hombros. Me han hecho sentir privilegiada, ya
que recibo el amor más puro y majestuoso: el de una madre hacia su bebé.
Gracias
a las mamás que vierten sobre mi ser los miedos entremezclados de un
nuevo
embarazo que me dan el privilegio de acariciar la valentía con la punta de los
dedos. Admiro el cora-je por encima de todo. Aplaudo a los valientes y abrazo a
los temerosos.
Gracias
a la vida que me ofreció esta bifurcación en el camino. Me la pintó como un
percance, pero en verdad me estaba brindando una oportunidad. La aproveché. La
abracé. La hice mía. Y del dolor, nació el amor, que se convirtió en este
proyecto que defiendo hoy.
Me
felicito a mí, sin egocentrismos, pero con autoestima. Por el esfuerzo, la
ilusión y el trabajo hecho. Por las semillas sembradas y los frutos recogidos.
Por los dolores acompañados y las emociones sostenidas. Por las sonrisas con las
que me despierto y los sueños con los que me acuesto. Me felicito por hacer
posible que un dolor acompañado duela menos.
Agradezco
infinitamente a mis compañer@s de camino que me apoyan incondicionalmente y me
aman por lo que soy.
Gracias
a l@s que creéis en mí. Me dais fuerza para luchar cuando hay tormenta.
Que los duelos
que vengan, puedan ser acompañados.
domingo, 4 de mayo de 2014
Para ti, mamá.
Hoy
es el día. Nuestro día. El día de las mamas. Y eso incluye a todas las mamás.
A
las que van locas recogiendo, fregando, trabajando, cocinando, mimando, riendo,
cantando, bañando, pensando... y cualquier -ando que se le pueda ocurrir a
nuestro vocabulario;
Y
a las que acompaña el silencio. El vacío. Las lágrimas. El olvido. La ausencia.
El pasado.
Ellas
también son mamás. No las mamás que esperaban ser, pero son mamás con todas las
letras. Mamás en mayúsculas. Mamás subrayadas. Mamás gigantes.
Son
mamas porque tuvieron hijos. No importa si éstos fueron más grandes o más
chiquitos. Fueron y serán siempre hijos y nosotras seremos siempre sus mamás.
Pero no son menos hijos que los que manchan pañales, dedican besos o saltan sin
parar.
Son
hijos que brillan. Hijos que vuelan. Hijos fugaces.
Tenemos
el titulo de mamás, la vida nos lo otorgó, y aunque la muerte viniera a visitarnos,
y nos arrancara de cuajo la felicidad, no pudo llevárselo. Así que nuestro es.
Algunas
volvimos a concebir, y empezamos a ejercer. Ahora la sociedad nos sonríe y nos
deja utilizar el término madre para referirnos a nosotras mismas.
Otras
se quedaron a las puertas y, hoy, en este día reciben silencio, ausencia, y
dolor.
Así
que va por ti, mamá huérfana de hijo, mamá ganadora de batallas, mamá infinita.
Sé
que el dolor, hoy, duele más. Es más bravo, más intenso, más punzante.
El
dolor no lo regala el día en sí. Lo aumenta la sociedad que nos niega, la que
nos aparta, la que no nos quiere mirar, y nos susurra un "hoy, tú no".
Y
yo te digo que HOY, TÚ SÍ MAMÁ. Hoy es tu día.
Te
admiro, te honro y te aplaudo, mamá valiente.
No
hay nada más difícil que ser una mamá rota, de brazos vacíos, de paralizante
silencio.
Una
mamá que quiere y no puede ejercer.
Una
mamá que derrocha amor en cada mirada y que lo reparte con solo suspirar.
Una
mamá eterna, brillante y luminosa que ama por encima de lo posible y lo
imposible.
Una
mamá que ama tan fuerte que desafía a la muerte
Una
mamá que entiende lo valioso de la vida y el valor de un instante.
Una
mamá infinita con su bebé eterno.
Una
mamá que tuvo el coraje de abrazar a la muerte cuando esperaba a la vida.
Una
mamá que se atrevió con la vida cuando solo conocía a la muerte.
Una
mamá arquitecta de un futuro que se desquebrajó.
Una
mamá que se topó con la cara B de la maternidad.
Una
mamá que ama sin condiciones, solo con amor.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


